Merece la pena recurrir una multa cuando es tu palabra contra la del agente?
Esta mañana me ha parado una patrulla de la Policía Local acusándome de conducir con el móvil en la mano. Es rotundamente falso: el teléfono estaba en su soporte del salpicadero desde antes de arrancar, y desde el parking hasta donde me pararon habrán pasado dos minutos. Intenté explicarle al agente, con toda la educación del mundo, que quizá me vio la mano cerca del oído porque llevo audífonos, me acababan de cambiar las gomas (venía justo del centro auditivo) y se me estaba saliendo uno. No me dejó ni terminar la frase: "está prohibido conducir con cosas en las manos", y ya. Resultado: 200 € y 6 puntos por algo que no hice. No tengo cámara en el coche ni forma de probar nada. ¿Tiene algún sentido recurrir o es tirar tiempo y dinero?