Nos imponen "de un día para otro" la jornada de 37,5 horas... partiendo la jornada con 3 horas muertas
El viernes la empresa nos comunicó que "a partir de mañana" pasamos de 40 a 37,5 horas semanales, vendido como "una clara apuesta por el bienestar del empleado". El regalo envenenado: a quienes teníamos jornada continua nos imponen jornada partida con 3 horas muertas entre mañana y tarde, y a quienes tenían una hora de parada, se la triplican. No ha habido negociación de ningún tipo, no tenemos representantes de los trabajadores, y la comunicación no menciona causa alguna (aunque todos sabemos que la empresa no va bien). A otras empresas del grupo se lo comunicaron con una semana de antelación; a nosotros, con un día. ¿Esto cuenta como modificación sustancial de las condiciones de trabajo? ¿Podríamos rescindir el contrato con indemnización si no nos compensa la nueva jornada?